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¿Sabías que el ajolote está en peligro de extinción?

ajolote peligro extincion

Según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), el ajolote está, desde el año 2006, en serio peligro de extinción. Tanto es así, que cataloga el estado del ajolote como “en peligro crítico de extinción“.

Lo primero que te estarás preguntando es el porqué, ¿verdad? La respuesta no es sencilla, ya que existen diversas causas que están provocando su progresiva desaparición. Y, desgraciadamente, la gran mayoría son debido al factor humano.

Causas

La principal causa probablemente sea la destrucción del hábitat natural del ajolote, debido:

  • A la generación continua de residuos en las nuevas urbanizaciones, que terminan desechados en el lago y en los ríos, y del cada vez mayor número de turistas que visitan la zona. El pueblo de Xochimilco es conocido mundialmente por sus “trajineras”, una especie de barcos pequeños decorados con motivos mexicanos, en los cuales los turistas y los habitantes pueden pasear por las aguas de la zona mientras escuchan cantar a mariachis.
  • Y al vertido de compuestos tóxicos y contaminantes agrícolas, tales como fertilizantes y pesticidas, provenientes de nuevos cultivos artificiales.
trajineras xochimilco
Foto de trajineras en las aguas de Xochimilco

Otra razón de mucho peso, que explica el drástico descenso del número de ejemplares de ajolote, es el crecimiento de una población invasora de peces depredadores, como carpas y tilapias, que fueron introducidas artificialmente por las autoridades de la zona en los años 70. Estos peces se alimentan de huevos y larvas de anfibios, lo que supone un serio, serio problema al que el ajolote no puede hacer frente por sí solo.

Por último, y no por ello menos importante, queremos que conozcas otro de los motivos más importantes por el que la situación del ajolote es desesperanzadora: el comercio ilegal de ajolotes. La avaricia y la codicia del ser humano, no conocen límites en muchas ocasiones. Y esta, es una de ellas. No podemos decir que esta sea la principal causa de la desaparición del ajolote, pero es innegable que de unos años atrás hasta acá, el comercio ilegal para satisfacer la demanda de axolotes en el sector gastronómico, se ha visto fuertemente incrementado. En México, comer este anfibio es más común de lo que piensas.

Datos y cifras de la problemática

La contaminación del agua, no solo mata al ajolote por la toxicidad, sino que, al variar la composición química, disminuye la vegetación presente en el medio acuoso, impidiendo así la reproducción de la especie. Todo esto, unido al estrés que sufren los propios ajolotes por el creciente número de personas en la zona, y la población en auge de depredadores invasores, han llevado a la reducción sin paliativos del número de ajolotes adultos.

Según diversos estudios realizados en la zona, el territorio que ocupa el ajolote silvestre no excede los 10 kilómetros cuadrados. Además, su distribución está muy fragmentada y aislada, debido a la gran contaminación acumulada en ciertos puntos de los lagos y canales del sitio. Dramáticamente triste, pero cierto.

Es muy difícil contabilizar el número real de ajolotes que aún resisten a la extinción, aunque tenemos datos verdaderamente impactantes del año 2014. Un informe de ese año estimó en 36 los ejemplares que quedaban en ese momento vivos por kilómetro cuadrado. Teniendo en cuenta que en el año 1998 se estimó una población de 6000 ajolotes por kilómetro cuadrado, el dato de 2014 supondría un descenso de la población de ajolotes de un 99,4%. Una cifra increíblemente alarmante y dura, ya que, a ese ritmo, nos habremos quedado sin este fascinante animalillo en su hábitat silvestre, en cuestión de unos pocos años.

¿Existe solución para esta triste situación?

En esta vida, hay remedio para casi todo. Esto no quiere decir que la solución no conlleve un enorme esfuerzo, pero… ¿por qué no intentarlo? Y más, cuando está en juego la existencia de un animal tan misterioso e interesante como el ajolote. Luchar por la salvación de esta especie, es importante también por sus características de regeneración y de “eterna juventud”, que tan beneficiosas pueden resultar para el ser humano si se investigan profundamente.

Es esto último lo que ha empujado a ciertos organismos y asociaciones a tomar cartas en el asunto y a ponerse las pilas frente al problema. La capacidad regenerativa del ajolote, lo ha situado como prioridad para estudios de ADN en todos los rincones del mundo.

Las medidas a tomar para batallar contra la extinción del Ambystoma Mexicanum parecen estar claras por parte de los expertos, pero falta lo más importante: voluntad política de las administraciones públicas de Xochimilco y de México.

A día de hoy, existen ya implementados algunos proyectos de cultivo artificial de ajolotes, con el objetivo de ayudar a rehabitar las aguas de Xochimilco con ajolotes criados en cautividad. En esta tarea, es pionero el Instituto de Biología de la UNAM (Universidad Nacional Autónoma de México), que ha creado estanques y lagos artificiales para la reproducción controlada de ajolotes.

No obstante, esta medida, aunque muy beneficiosa, es totalmente insuficiente. Como ya sabes, la principal causa del problema es el deterioro bestial que sufre el ecosistema natural del ajolote mexicano. Por tanto, la solución debe pasar, sí o sí, por poner freno al vertido de contaminantes tóxicos y residuos urbanos al agua y por la regeneración gradual del ecosistema. Además, es sumamente crucial el imponer medidas restrictivas al turismo y al ocio instaurado en la zona, para tratar de reducir la cantidad de residuos y de ruido perjudicial para la salud de nuestros amigos anfibios.

¿Y ya está? ¿Estas son todas las medidas?

En absoluto. De poco serviría mejorar el hábitat del ajolote, si al final acaban siendo devorados por carpas y tilapias. Es por ello necesario actuar en este sentido. Los gobiernos deben estudiar y proponer medidas para reducir y/o apartar la población de peces depredadores.

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