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Descripción del ajolote

descripcion ajolote

Un buen fanático de los ajolotes tiene que conocer todos los detalles del aspecto y morfología del ajolote, tanto por curiosidad, como por la importancia que tiene conocerlo como todo un experto, de cara a un perfecto cuidado de tu ajolote. ¡Vamos al lío!

Aspecto y morfología

El aspecto de un ajolote es curioso, cuanto menos. Tienes que admitir que, cuando lo viste por primera vez, pensaste que era un dibujo animado. ¿Es o no? Pero no eres el único, y es que su cara “sonriente”, sus peculiares branquias, su larga y ancha cola y sus patitas, le hacen parecer una especie de bebé dragón. Además, sus ojos, en comparación con su enorme cabeza, son pequeñitos, lo que nos puede recordar perfectamente a un renacuajo enorme que no ha evolucionado a rana.

Veamos las partes de su cuerpo más características:

  • Los ajolotes, como ya habrás podido comprobar, tienen una cola bastante larga en comparación con el cuerpo, ya que suele medir el mismo tamaño, o incluso más, que el resto de su cuerpo. También habrás observado ya, que, la cola, no es una cola común, como lo puede ser el de una lagartija, sino que es aplanada, diseñada expresamente para nadar con gran agilidad.
  • Sus cuatro patas son pequeñas, en comparación con las demás partes de su cuerpo, pero aún así le permiten caminar por el fondo como pez en el agua, nunca mejor dicho.
  • Su cabeza es un poco desproporcionada en relación con el tronco, pero es una de las responsables de su aspecto simpático y extraño.
  • Pero lo que realmente le da una imagen fuera de lo común, son, sin duda, sus branquias. ¿Ves los tres cuernecillos con pelillos rojos que le salen a cada lado de la cabeza? Pues es lo que le permite respirar durante toda su vida. A diferencia de otros anfibios, los ajolotes las conservan hasta su muerte. Esto no quiere decir que no tengan otros sistemas de respiración… Los ajolotes poseen pulmones por los cuales también pueden respirar en la superficie, a través de fosas nasales que tienen justo debajo de los ojos. No obstante, sus pulmones están muy poco desarrollados, razón por la cual no es común encontrarlos fuera del agua.
aspecto ajolote

En esta foto se puso más serio porque lo requería la ocasión, pero no te preocupes que después de hacer ese retrato, lo pillamos con su carita feliz que le es propia. 😊

ajolote sonriendo

Comportamiento

En cuanto al comportamiento y a los hábitos del ajolote, cabe decir que es un anfibio solitario, es decir, le gusta estar solo y tranquilo la mayor parte del tiempo. A veces le entran ganas de dar mimitos y se acercan entre macho y hembra para darse mucho amor. Y en muchas ocasiones, en el caso de nuestros ajolotes domésticos, los vemos acercarse a nuestra mano para que los acariciemos. En general, son animales a los que les gusta estar en calma en el fondo del acuario y ser poco molestados, pero si se acostumbran a ti, como te decimos, pueden dejarse que los toques despacito y que les des cariño.

¿Sabes cómo se puede diferenciar a un macho de una hembra?

En algunos animales resulta un poco complicado diferenciar a un macho de una hembra, pero en el caso de los ajolotes, solo tienes que cogerlo con cuidado y observar su cloaca (su ano, en un lenguaje para que nos entendamos). Si la cloaca es abultada hacia fuera, sin duda, estarás ante un macho. En cambio, si es discreta y apenas sobresale, tendrás en tus manos una hembra.

Colores del ajolote

En su medio natural, nos podemos encontrar muy mayoritariamente dos colores diferentes: negros y moteados. La pigmentación natural de la piel de un ajolote es, más bien, verde oscuro, que puede ir manchada con distintos colores.

Y os preguntaréis, ¿y entonces de dónde salen los rositas, blanquitos y amarillos? No son colores originales, sino coloraciones producidas por mutaciones. A cada una de ellas se le ha asignado un nombre diferente. Así, en el caso de:

  • Un tono rosita tirando a blanco, se trata de “ajolotes leucísticos”.
  • Un color dorado, se les denomina “ajolotes albinos”.
  • Una pigmentación gris, su nombre es “ajolote axántico”.
  • Una piel negra, se les conoce como “ajolotes melanoides”.

Las variedades albinas y leucísticas, en un ambiente natural y salvaje, son muy vistosas a los ojos de los depredadores (al igual que pasa con las serpientes u otros animales), así que solo tienen oportunidad de sobrevivir donde, por suerte para ellos, no hay depredadores: en los acuarios.

ajolote negro

Estas variedades de ajolote de pigmentaciones muy diversas únicamente las podemos ver: o en acuarios, o en cautiverio. Los hay de todos los tipos: negros, blancos, con manchas, amarillentos, rosados… para todos los gustos y opiniones.

colores ajolotes

Lo siguiente que nos preguntamos, sabiendo que hay diferentes colores, es: ¿cuáles son sus diferentes aspectos, tamaños, pesos, etc.? Pero la respuesta es simple: Todos tienen el mismo aspecto, sólo cambia el color. El tamaño y peso dependen, como en todo ser viviente, de cada criatura, pero hay unos valores medios.

¿Cuánto miden?

Una pregunta para los que nunca han visto un ajolote en vivo y en directo: ¿cuánto crees que mide uno de estos bichejos? ¿Son pequeños o son grandes?

Con esas caritas y esas patitas, nos puede dar la impresión de que son pequeñitos, del orden de una salamanquesa de nuestro patio, más o menos. Pero, lo cierto es que, la apariencia en fotos engaña. En su fase adulta completa pueden llegar a medir ¡¡hasta unos 30 cm!! Aunque no es lo habitual. La longitud de estos anfibios ronda entre los 10 y los 20 cm.

Sí, este ajolote de pequeño tiene poco, es un mazacote, pero normalmente no llegan a crecer tanto.

¿Cuánto pesan?

De la misma forma que hay seres humanos más rellenitos y otros más flaquitos, en esta especie los hay de todos los pesos también. Su tamaño depende proporcionalmente de su longitud. Los hay desde delgaditos, de 60 gramos, hasta grandes y fuertotes, como el de la foto anterior, que puede llegar a pesar unos 227 gramos.